miércoles, 12 de septiembre de 2007

La Meláncolica Muerte del Chico Ostra

Una historia que nos deja con una sensación agridulce, algo de esperase considerando que su autor es el cineasta Tim Burton, quien a demostrado tener la capacidad de presentar escenarios bastante espeluznantes con un toque de humor. Las escenas macabras en este cuento viene a nuestra mente con el simple hecho de asociar a un pobre niño indefenso que tiene que vivir sus días oliendo a ostra, esto constituye una situación inconcebible y atemorizante; sin embargo, encontramos la pizca de humor necesaria para hacer de esta historia menos espeluznante en la solución poco factible que toman sus padres al matar al pobre niño mutante y comérselo para acabar con su apestosa desgracia.
Esta historia como la mayoría de Burton nos deja con un mensaje casi abstracto que nos hace cuestionarnos a nosotros mismos, ya que habrá algunos que se identifiquen con los padres que preocupados por su hijo deciden acabar con su miserable vida, como también habrá otros que no logren comprender como unos padres logran desprenderse de tal manera de su propia sangre. En mi opinión esta característica es una representación inminente de la genialidad de Burton al presentar situaciones completamente imposibles y lograr que nos identifiquemos, tal como lo hizo en Edward Scissorhands y Big Fish.
Este cuento en si es altamente creativo desde el momento que nos presenta cómo fue concebido el pequeño desdichado, hasta el final aturdidor que nos remota al mismo principio. No cabe duda que si La Melancólica Muerte del Chico Ostra fuera llevada al cine o a la televisión por Burton sería un proyecto lleno de avances tecnológicos como siempre lo han sido sus producciones desde Mars Attacks! pasando por Sleepy Hollow hasta El Planeta de los Simios.
Tim Burton es una cinematógrafo bastante excéntrico para presentar sus ideas y esto al igual que sus buenas historias lo hacen ser una de las mentes más revolucionarias de nuestros tiempos en el arte del cine y el entretenimiento.